
Con los testimonios de seis empresas, IPER publica un documento que nos habla de cómo la formación ayuda a quienes trabajan en las mismas. Danitza Worrell, gerente de Desarrollo Comunitario de la empresa Manzanillo Internaiconal, cuenta cómo ha sido la oportunidad para que su gente tuviera «el medio para culminar sus estudios (primarios u secundarios)». Indira Berenguel, que se encarga del Desarrollo Organizacional en Monte Azul SA, señala que la formación mejora la autoimagen de las personas que la emprenden e incluso su relación familiar. Observa Elida González, responsable de RR.HH. de Nikos Café, que el nivel de exigencia y compromiso que supone la formación, se compensa con un alto poder motivacional. El responsable de RR.HH. de Empresas Melo, Víctor Zárate, subraya que la formación ayuda a la promoción dentro de la propia empresa. Nelly Chavarria y Marianela Flores, gerente administrativa y jefe de capital humano respectivamente de Administradora de Cementerios SA, señalan que el esfuerzo personal de quienes se implicaron ha sido decisivo.